Mi viaje a Japón (Parte I)
Bueno, pues después de bastante tiempo y dado el mal estado de mi memoria, he decidido escribir uno de los hechos que más me han marcado mi vida,, mi viaje a Japón, solo, con una mochila y una mente llena de frikismo.
Este viaje lo llevaba bastante tiempo barruntando, así que un año y medio antes de producirse, decidí empezar a ahorrar con seriedad.
Al exponer el tamaño de mi hazaña a mis amigos, muchos de ellos no me creyeron, me tomaban por loco o simplemente no me veían capaz de hacerlo debido a que mi forma de ser no era precisamente acorde a esta acción tan osada.
Total que dos meses antes de partir aparecí en el bar donde solía ir y reunirme con ellos, "la Charcu", con los billetes guardados en el bolso.
Madrid.Barajas-Amsterdam.Schiphol-Tokyo.Narita, rezaban los susodichos trocitos de cartón verde.
Las caras de algunos de mis amigos fueron para haberles hecho una foto en esos momentos. Tras esto borrachera, risas, halagos y a la camita a preparar al dia siguiente el itinerario a seguir en el "País del Sol Naciente".
Llegó el tan ansiado dia, nunca se me olvidará, 1 de Abril de 2003, mi maleta estaba preparada, mi madre llorando y yo lleno de ilusión y con un bolso repleto de carretes de fotos.
El vuelo de ida iba a ser de 15 horas haciendo escala en Amsterdam, y no empezó muy bien ya que perdieron las maletas por un retraso debido a los controladores franceses, con lo cual perdimos el avión hacia Tokyo. Nos embarcaron en otro que hacía escala en Seúl (Corea), siendo además la época en la que la gripe aviar estaba "de moda" en aquel pais, consecuencia... mascarillas, controles de temperatura, examen médico y fichita con tus datos por si acaso...
Bueno, tras esto partimos definitivamente hacia Tokyo en un avión de JAL con las consiguientes azafatas japonesas buenorras.
Llegada a Narita, búsqueda infructuosa de la maleta, reclamación al canto y salida hacia Tokyo, al barrio de Asakusa, en un hostal bastante majo, dedicado para estudiantes, Sky Court Asakusa.
La primera impresión de Tokyo fué... pues eso, impresionante, acongojadora, excitante.
La búsqueda del hostal tuvo como protagonistas a brokers, policías y estudiantes japonesas que me ayudaron a encontrarlo, genial. Yo iba todo el camino con la boca abierta, empapándome de aquella cultura de la que me enamoré y prometí sobre la tumba de Tokugawa que volvería a visitarla en cuanto pudiese.
Mi primer dia en Tokyo fué bastante normal, llegada a media tarde, alojamiento, compra de tarjeta de televisión de pago para ver porno japonés, cena a base de noodles de esos de echar agua caliente y bolas de arroz rellenas de atún típicas japonesas y a la camita flus-flus ya que el cansancio se hacía notable en mi cuerpo.
Los detalles de ese primer dia fueron recogidos fácilmente por mi retina como por ejemplo la limpieza del metro y las calles, la amabilidad de la gente, el uso masivo de las bicicletas... y la cantidad de japoneses a mi alrededor.
Este viaje lo llevaba bastante tiempo barruntando, así que un año y medio antes de producirse, decidí empezar a ahorrar con seriedad.
Al exponer el tamaño de mi hazaña a mis amigos, muchos de ellos no me creyeron, me tomaban por loco o simplemente no me veían capaz de hacerlo debido a que mi forma de ser no era precisamente acorde a esta acción tan osada.
Total que dos meses antes de partir aparecí en el bar donde solía ir y reunirme con ellos, "la Charcu", con los billetes guardados en el bolso.
Madrid.Barajas-Amsterdam.Schiphol-Tokyo.Narita, rezaban los susodichos trocitos de cartón verde.
Las caras de algunos de mis amigos fueron para haberles hecho una foto en esos momentos. Tras esto borrachera, risas, halagos y a la camita a preparar al dia siguiente el itinerario a seguir en el "País del Sol Naciente".
Llegó el tan ansiado dia, nunca se me olvidará, 1 de Abril de 2003, mi maleta estaba preparada, mi madre llorando y yo lleno de ilusión y con un bolso repleto de carretes de fotos.
El vuelo de ida iba a ser de 15 horas haciendo escala en Amsterdam, y no empezó muy bien ya que perdieron las maletas por un retraso debido a los controladores franceses, con lo cual perdimos el avión hacia Tokyo. Nos embarcaron en otro que hacía escala en Seúl (Corea), siendo además la época en la que la gripe aviar estaba "de moda" en aquel pais, consecuencia... mascarillas, controles de temperatura, examen médico y fichita con tus datos por si acaso...
Bueno, tras esto partimos definitivamente hacia Tokyo en un avión de JAL con las consiguientes azafatas japonesas buenorras.
Llegada a Narita, búsqueda infructuosa de la maleta, reclamación al canto y salida hacia Tokyo, al barrio de Asakusa, en un hostal bastante majo, dedicado para estudiantes, Sky Court Asakusa.
La primera impresión de Tokyo fué... pues eso, impresionante, acongojadora, excitante.
La búsqueda del hostal tuvo como protagonistas a brokers, policías y estudiantes japonesas que me ayudaron a encontrarlo, genial. Yo iba todo el camino con la boca abierta, empapándome de aquella cultura de la que me enamoré y prometí sobre la tumba de Tokugawa que volvería a visitarla en cuanto pudiese.
Mi primer dia en Tokyo fué bastante normal, llegada a media tarde, alojamiento, compra de tarjeta de televisión de pago para ver porno japonés, cena a base de noodles de esos de echar agua caliente y bolas de arroz rellenas de atún típicas japonesas y a la camita flus-flus ya que el cansancio se hacía notable en mi cuerpo.
Los detalles de ese primer dia fueron recogidos fácilmente por mi retina como por ejemplo la limpieza del metro y las calles, la amabilidad de la gente, el uso masivo de las bicicletas... y la cantidad de japoneses a mi alrededor.


Comentarios
Publicar un comentario