Mi viaje a Japón ( Parte IV)

Tercer día de mi aventura nipona, tras haber quedado sorprendido por la belleza de Nikko y Kamakura, decido pasar un par de días conociendo Tokyo ya que hay muchas zonas que quiero conocer.
No me levanto pronto ya que la paliza del día anterior hace que la cama me atraiga más de lo normal pero me obligo a levantarme porque hay mucho que ver.
Me ducho, me visto y bajo a recepción para conseguir unos mapas y un poco de información turística "diferente", sitios que no estén masificados de turistas, sitios que los propios japoneses visiten normalmente que son realmente los que yo busco al hacer éste viaje. La recepcionista muy amable se queda sorprendida porque no es normal que la gente pida éste tipo de información y no para de sonreir indicándome loq eu debo visitar y dónde debo comer. Yo encantado.

Me tomo un buen desayuno japonés en vez del continental típico, me armo con mi cámara de carrete, mis mapas y a patear Tokyo.
Por cierto, éste es mi hotel, Sky Court Asakusa, un "hostal" para estudiantes con muy buenos precios por noche... para ser Tokyo.



Lo primero que quiero ir a ver son los Jardines del Palacio Imperial de Tokyo... pues adelante!
Me dirijo al distrito de Chiyoda para contemplar la única parte abierta de los Jardines... la zona este.




Es impresionante ver la diferencia entre el Tokyo moderno y el Tokyo antiguo separados por el foso que rodea al palacio.
La estatua del Emperador Tokugawa nos da la bienvenida a los impresionantes Jardines.
Es una pena no poder visitar el interior ya que las visitas guiadas hay que reservarlas con mucha antelación y además son en japonés XD



Cientos de personas, miles de fotos, cientos de bocas abiertas contemplando esta maravillosa zona de Palacio, que evoca tiempos de la era Edo, tiempos de samurais y guerras, tiempos antiguos.

Además me topé al ir a visitar los Jardines, con la marathón de Tokyo, con lo cual la masificación era aún mayor... y eso que todavía no se había puesto de moda esto de correr...

Era hora de comer, el estómago me rugía como un león hambriento... saqué mi mapa y miré dónde me había señalado la recepcionista un par de "restaurantes" de barrio en los que comer.
20 minutos más tarde y después de preguntar a un par de personas, di con uno de ellos... escondido no, lo siguiente... normal que los turistas no los encuentren.
Imaginaos una casa típica japonesa metida en una angosta calle llena de plantas, con un toldo pequeño que tienes que apartar para entrar, en su interior 4 mesas contadas, 4 sillas en cada una, una barra de bar de 2 metros y una pareja de ancianos dándome la bienvenida.
Me invitaron a sentarme y me entregaron una "carta" con el menú... todo ésto en japonés, claro... pero me acordaba de un plato que siempre había querido probar, soba udon y es lo que pedí.


Anonadado me quedé cuando me trajeron un bol enooooorme como éste de aquí arriba... alucinante, riquísimo...
Acabé con él y él acabó conmigo, estaba lleno a rebosar, no podía más. Poco más de 2000 pesetas al cambio por una comida completa, absurdamente enorme y un trato excelente por parte de los dueños con los que me hice una foto pero que no salió al final al revelar los carretes, una pena.

Decidido a reposar la comida anduve un rato en busca de un parque para poder sentarme y anotar algunas cosas en mi "cuaderno de campo"

Ginza era mi próximo destino, la zona de compras por excelencia de Tokyo, pero eso será en el próximo capítulo... no os lo perdáis.


Nota del Autor: Todas aquellas fotos que se vean perfectamente bien, están tomadas de internet ya que la cámara de fotos no daba para mucho más. Aquellas que se ven reguleras son mías

Comentarios

Entradas populares